a veces convierten nuestras vidas en una jaula.
Anoche vi un pajarillo en una jaula sin puerta,
encogido entre sus rejas la libertad le miraba,
gritándole ¡ ya eres libre ! El terror le atenazaba;
los cielos eran inmensos, los campos sin alambradas
Él que toda su existencia la vivió sin esos miedos
temblaba cuando sentía querer emprender el vuelo
Sus alas batían las dudas cuando volaba en silencio,
las fuerzas que le faltaban, se las regalaba el viento
No vuelvas la vista a tras, pero no olvides las rejas,
no olvides que tienes alas que pueden ser sometidas
ni olvides a quien cambio tu libertad por su ausencia
quien diciéndote te quiero, forjo tu vida entre rejas.
No hay comentarios:
Publicar un comentario